domingo, 5 de abril de 2015

LA CUEVA LUMINOSA (6: LA ALBEDO)

En el siglo XVII, la reciprocidad entre la religión y la alquimia fue un hecho patente e innegable. Es más, en el siglo del Barroco, la simbología alquímica estaba integrada en la religión, que era el lugar de la verdad.1

María Santísima de la Paz
La albedo alquímica es la segunda etapa en el proceso de transmutación, subsiguiente a la nigredo básica y previa a la rubedo culminante. En ese segundo círculo, considerado lunar y llamado “restaurador o consolador”, pero también identificado como “plata”, se equilibran las fuerzas contrarias, en correspondencia con el crepúsculo y con el equinoccio de primavera. La sustancia resultante es líquida y de un color blanco intenso,2 siendo el blanqueo un bautismo, una promesa de transformación espiritual, un lavado que purifica la materia y la cristaliza como plata pura, sutil, luminosa, clara como agua de manantial, transparente como el cristal, libre de mácula.3 En la albedo, la reina alquímica cobra su pleno espíritu, abriéndose ante ella un sendero despejado y brillante, en el que impera la paz.4 ¡Y qué fácil es, con esta observación, pensar en María Santísima de la Paz, nuestra Regina pacis, recorriendo el sendero del Parque de María Luisa el Domingo de Ramos!

María Santísima de los Dolores,
de la hermandad de Santa Cruz

La plata es características de los pasos de palio. Es cierto que también hay pasos de Cristo que podríamos llamar “de plata”, como el de Pasión o el de la Divina Misericordia, y también hay elementos de oro en pasos de palio, como en San Bernardo o en San Isidoro, pero todos estaremos de acuerdo en que son excepciones que confirman la regla, una regla que asocia –y con razón– el oro a Cristo y la plata a la Virgen. Los elementos metálicos en los pasos de palio sevillanos han ido tomando forma gradualmente. Durante el siglo XVII, la adopción del palio no estaba aún generalizada. Además, muchos varales eran de madera. La peana, por su parte, data al menos de la segunda mitad del mismo siglo. La canastilla, más ligera que la del paso de Cristo, suele ser de metal plateado, y solo en los últimos siglos se han realizado canastillas de plata. Y la candelería es uno de los componentes más evolucionados, desde los minimalistas cuatro faroles de los primeros tiempos a la profusión actual.5

Es verdad que no todos los elementos plateados de los pasos son de argénteo metal, pero, desde el punto de vista del simbolismo, lo significativo es la idea de envolver a la Virgen en una atmósfera idealmente plateada.

La Giralda y la luna llena
Los metales son como “planetas terrestres” o “subterráneos”. Cada uno simboliza solidificaciones de energías cósmicas, valores espirituales concretos. Y hay una jerarquía, con el oro en la cúspide y la plata en segundo lugar.6 La plata, la “lágrima de luna” para los incas, siendo noble, es mucho más asequible que el oro; se asociada con lo pequeño frente a la grandiosidad áurea, solar; se vincula a la noche y a sus fuerzas mágicas, a la claridad mental y de conciencia, a la exactitud y la discreción, a la honestidad y la rectitud, a la esperanza; es símbolo de iluminación mística y, por su resistencia al fuego, de pureza y castidad; y por recibir y reflejar los rayos del astro rey, se la considera mediadora entre el cielo y la tierra,7 espejo de la imaginación y de la conciencia capaz de manifestar el mundo visible relacionado con el pensamiento.8

Figura de Astarté
El carácter cíclico, variable y enigmático de la luna la ha hecho siempre fascinante. Se creía que era un reflejo de la Tierra en la bóveda celeste.9 La Humanidad ha vivido siempre bajo su influjo como señora de las mujeres, sobre todo en culturas agrícolas como la nuestra. Y el principio femenino de inspiración lunar, a pesar de la desvalorización que sufrió en el proceso de indoeuropeización, siguió en Astarté, la diosa cananea prohibida, fundadora de Triana,10 y luego en la frigia Cibeles.11 Las diosas lunares eran iconos de vida y fertilidad, como la romana Juno (¡la diosa llamada Paloma!).12

La influencia de la luna en la alegoría alquímica es fuerte, por considerarse que guarda los secretos del rocío, la savia de la vida, oculta en Mercurio, en el mercurio, el principio alquímico femenino. Considerada fuente de humedad, gobierna las mareas, regula el ciclo del agua y el ciclo fisiológico femenino. Muchos pueblos han creído –y creen– que la mujer es más fértil en las noches de luna llena.13

Fachada de la farmacia de calle Tetuán,
con símbolos alquímicos, entre los que se
observa en de la plata, arriba, y el del agua, abajo
También el ciclo del agua está en los pasos de palio, desde el agua sutil y pura de la Virgen del Rocío hasta la abundancia reflejada en la Virgen de las Aguas. Ambas advocaciones tienen origen glorioso. La primera data de cuando se dio a la imagen descubierta en Doñana el nombre del lugar donde se había encontrado, “Las Rocinas”, de donde derivó el actual, sin duda por la fuerza del símbolo, precursor de la aurora y alusivo a la iluminación espiritual,14 agua sagrada que viene del cielo, precursora además del maná.15 Y el lunes (el día de la Luna) de Pentecostés se conmemora la venida del Espíritu Santo, en forma de paloma blanca sobre María y los apóstoles. La propia Virgen del Rocío es identificada por el pueblo como la Blanca Paloma.

La advocación sevillana de las Aguas data de la Reconquista, porque era el recurso devocional en caso de riadas y de sequías.16 En la tradición, las aguas representaban la sustancia, la vida en estado anterior a toda forma. La inmersión en agua es la regresión a lo preformal, la purificación, la plena regeneración, el nuevo nacimiento; porque la inmersión equivale a la disolución de las formas, a una reintegración en el mundo preexistente, porque las aguas son lugar de iniciación, de bautismo. Las aguas y el principio femenino están estrechamente asociados. El signo arcaico del agua, el triángulo invertido, tiene una connotación claramente femenina. Y la tierra emergente de las aguas de la vida es la Tierra divinizada, que no es otra cosa que agua seca.17

María Santísima de Regla, en su traslado para las
Jornadas Mundiales de las Juventud en Madrid

La alquimia adoptó el simbolismo de la búsqueda del Santo Grial, un icono femenino en su concavidad y su sentido continente, para significar un ideal que de hecho es inalcanzable, lo que supone la sacralización del camino.18

No será casual la abundancia de jarras de plata, en todos los pasos de palio, sosteniendo mazos de flores. Las hay pequeñitas, sobre todo para la delantera del paso, y las hay mayores, para los costeros. ¿Son solo enseres funcionales? Lo son, sin duda, pero hay algo más, que es su patente simbología, como se evidencia por la presencia de jarras de azucenas bordadas, por ejemplo, en las bambalinas del palio de María Santísima de Regla.

Casa de hermandad de Nuestra Señora del
Rocío en Almonte, en la que se aprecia
el emblema del cabildo de Sevilla
La femenina Sevilla es así. No perdamos de vista las jarras con azucenas –emblema de pureza y atributo mariano– que adornan a la Giralda y las que la flanquean en el escudo del cabildo catedralicio sevillano.19

Todos los cuartos de la luna aparecen en el arte a los pies de la Virgen gloriosa, y todas las fases de la luna encarnan facetas de María. La sombría y crítica luna nueva está referida su papel como favorecedora de la guerra santa, lo que explica su patronazgo de las órdenes y su entronización en los estandartes militares.20 La luna llena está relacionada con su carácter de espejo (Speculum iustitiae), que refleja y hace accesible la luz inmensa del Sol de Justicia. Palmariamente, para Alonso de Ledesma, María es “Luna llena” en su significación sobrenatural…21

Salida de María Santísima del Rocío
Se aprecia la media luna a los pies de la Virgen.
No es por nada: la Semana Santa se relaciona con un punto crítico del calendario solar, el equinoccio de primavera, pero se “ajusta” con la luna llena del mes de marzo. Y, desde hace unos años, el cuarto menguante, que ya encontrábamos bajo la Virgen gloriosa, ha aparecido en algunos pasos de palio: en la Victoria, en el Rocío o en el Sol. En tiempos, la Virgen de la Concepción de la cofradía del Silencio, llevaba luna a sus pies, según un lienzo del último tercio del siglo XVII, en el que aparece bajo un palio sostenido por seis varales.22

En la Victoria, la luna es reconocimiento del triunfo de la Reconquista, en el Rocío es referencia a la Blanca Paloma de Pentecostés, y en el Sol es figura apocalíptica. Como apocalíptico por inmaculista era la luna de la Concepción del Silencio. Son diversos motivos... ¿o es el mismo?23



1. Arola, Raimon. Alquimia y religión: los símbolos herméticos del siglo XVII
2. Valiente, Apiano León de. Las cuatro alas de Mercurio…
3. Baño María, Grial (www.es.wikipedia.org). También www.sanacionnatural.net
4. Warlick, M.E. Las piedras de la alquimia
5. Sanz Serrano, María Jesús. Las artes ornamentales en las cofradías de la Semana Santa sevillana, en Las cofradías de Sevilla. Historia, antropología, arte (VV.AA.)
6. Testi, Gino. Dizionario di Alchimia e di Chimica antiquaria, citado por Cirlot, Juan Eduardo en Diccionario de símbolos
7. Heller, Eva. Psicología del color. También Cirlot, ob.cit.
8. Thompson, John Eric Sidney. Historia y religión de los mayas
9. El poderoso influjo de la luna (www.nimbra.blog.com.es)
10. Lauriño, Manuel. Visión mitológica de Triana
11. Baring, Anne & Cashford, Jules. El mito de la diosa. Evolución de una imagen.
También Gimbutas, Marija. Diosas y Dioses de la vieja Europa
12. Krappe, Alexander Haggerty. La génesis de los mitos, citado por Cirlot, Juan Eduardo, en Diccionario de símbolos
13. Paracelso. Catecismo alquímico, citado en www.es.wikipedia.org
14. Cirlot, ob.cit.
15. Éxodo 16:14: “Evaporada la rociada, observaron sobre la superficie del desierto una cosa menuda, granulada, fina, como escarcha sobre la tierra”.
16. Mena y Calvo, José María de. Todas las Vírgenes sevillanas. Se recomienda leer el artículo de este blog titulado Kiriotissa sevillana.
17. Evola, Julius. Revuelta contra el mundo moderno, citado en La piedra al descubierto (www.lapiedraaldescubierto.blogspot.com.es)
18. Se recomienda leer el capítulo 4 de esta serie, titulado Un Grial y siete espadas.
19. Pinedo, Ramiro. El simbolismo en la escultura medieval española. También Cirlot, ob.cit.
20. Baring & Cashford, ob.cit.
21. Ledesma, Alonso de. Conceptos espirituales y morales, citado por Correa, ob.cit.
22. Ilustración incluida por García de la Concha Delgado, Federico en Primitiva Hermandad de los Nazarenos de Sevilla, Archicofradía, Pontificia y Real de Nuestro Padre Jesús Nazareno,Santa Cruz en Jerusalén y María Santísima de la Concepción, en Nazarenos de Sevilla, tomo I (VV.AA)
23. Se recomienda leer el último capítulo, número 36, de la serie de este blog Sevilla y las cruces de Calatrava, titulado La cruz, el rosario y el pueblo hispalense, y el capítulo 14 de la serie Sevilla salomónica, titulado …Para ver el resplandor trascendental en el Apocalipsis.


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